FANCISCO GOYA
Francisco de Goya, nació en 1746 en Zaragoza. Sus padres tuvieron dificultad económica y le obligaron a estudiar y a superar la crisis.
Fue a una academia en Zaragoza, participo en la real academia de bellas artes de San Fernando.
Goya, en todo caso, es un pintor cuyo aprendizaje progresa lentamente, y
su obra de madurez se revelará tarde. No es extraño que no obtuviera el
primer premio en el concurso de pintura de tercera categoría convocado
por lar real academia de bellas artes de San Fernando en 1763, en el que el jurado no le otorgó ningún voto en competencia con Gegorio Ferro.
Tres años más tarde, esta vez en la convocatoria de primera clase,
volvió a intentarlo a fin de obtener una beca de formación en Roma, de
nuevo sin éxito.
Francisco de Goya fue un protegido de la Duquesa de Osuna lo que le
permite convertirse en el año 1785 en pintor del rey Carlos III, y en
1799 en el pintor de cámara del rey Carlos IV.
La proximidad de la familia real le convierte en el retratista de moda de la aristocracia de la época.
Hacia 1790, Francisco de Goya, padeció una enfermedad que le dejó
sordo. Según todos los estudios esta dolencia tuvo un gran influjo en la
obra posterior de Goya. El dolor personal propicia una auténtica
metamorfosis en su personalidád artística; en otro momento posterior fue
el dolor colectivo el que terminó de dar una nueva dimensión a la obra
de Goya. La sordera le inclinó a aislarse, dejó de ver la sociedad desde
un ángulo positivo y comenzó a verla desde un ángulo negativo de los
convencionalismos. En esta época pintó las primeras obras conocidas como
"Caprichos". Obras concebidas como una libre divagación de un mundo sin
sentido y que de ninguna forma podían estar destinadas a su antigua
clientela. Al mismo tiempo continuó cumpliendo sus encargos de
retratista. En 1800 pintó " La familia de Carlos IV".
A partir
de 1808 la guerra de la independencia va a suponer para Goya una
experiencia dolorosa que va a intensificar su veta pesimista y crítica.
El 28 de marzo de 1828 llegaron a verle a Burdeos
su nuera y su nieto Mariano, pero no llegó a tiempo su hijo Javier. Su
estado de salud era muy delicado, no solo por el proceso tumoral que se
le había diagnosticado tiempo atrás, sino a causa de una reciente caída
por las escaleras que le obligó a guardar cama, postración de la que ya
no se recuperará.
Tras un empeoramiento a comienzos del mes, Goya muere a las dos de la
madrugada del 16 de abril de 1828, acompañado en ese momento por sus
deudos y por sus amigos Antonio de Brugada y José Pío de Molína.
OPINIÓN:
Este cuadro me gusta por que se están divirtiendo mucho.